
Situada en primera línea de golf en La Alquería, Marbella, esta villa se presenta como una pieza arquitectónica que combina elegancia contemporánea con una fuerte conexión visual con el paisaje. Su diseño ha sido concebido para potenciar las vistas abiertas al campo de golf, convirtiendo el entorno en protagonista de cada espacio.

El corazón de la vivienda lo conforma un impresionante salón-comedor a doble altura, donde la amplitud y la entrada de luz natural generan una sensación de continuidad y sofisticación. Este espacio se ve reforzado por una escultural escalera de caracol, que actúa como elemento icónico dentro del proyecto, aportando dinamismo y carácter al conjunto.

La zona exterior eleva la experiencia residencial a otro nivel, con una amplia terraza que se abre completamente hacia el golf. En ella, una espectacular piscina infinity parece fundirse con el paisaje, creando un efecto visual limpio y envolvente que refuerza la sensación de calma y exclusividad.

La fachada, revestida en piedra blanca, aporta solidez y atemporalidad al conjunto, al tiempo que dialoga con la luz mediterránea, generando matices y sombras que enriquecen la volumetría de la vivienda. El resultado es una arquitectura que combina presencia, ligereza y un estilo de vida orientado al disfrute del entorno.