Ikkil Bay
Playa del Cristo, EsteponaUbicado en la localidad de Estepona, Ikkil Bay se concibe como un enclave residencial exclusivo en primera línea de playa en la Costa del Sol. El proyecto alberga 9 apartamentos de 2 y 3 dormitorios en suite, diseñados para ofrecer amplitud, privacidad y una relación directa con el mar.
Su privilegiada posición permite experimentar sensaciones únicas: la brisa marina, los atardeceres infinitos y momentos especiales para compartir. La arquitectura apuesta por una forma de habitar ligada al bienestar, donde paisaje y horizonte se integran en cada vivienda.
El edificio cuenta con parking equipado con elevador de coches y una cuidada zona wellness, reforzando la experiencia de confort y exclusividad. La presencia de vegetación y agua configura una atmósfera serena y envolvente, convirtiendo Ikkil Bay en un refugio contemporáneo a orillas del Mediterráneo.
Ubicado en la localidad de Estepona, Ikkil Bay se concibe como un enclave residencial exclusivo en primera línea de playa en la Costa del Sol. El proyecto alberga 9 apartamentos de 2 y 3 dormitorios en suite, diseñados para ofrecer amplitud, privacidad y una relación directa con el mar.
Su privilegiada posición permite experimentar sensaciones únicas: la brisa marina, los atardeceres infinitos y momentos especiales para compartir. La arquitectura apuesta por una forma de habitar ligada al bienestar, donde paisaje y horizonte se integran en cada vivienda.
El edificio cuenta con parking equipado con elevador de coches y una cuidada zona wellness, reforzando la experiencia de confort y exclusividad. La presencia de vegetación y agua configura una atmósfera serena y envolvente, convirtiendo Ikkil Bay en un refugio contemporáneo a orillas del Mediterráneo.
Concept
Concepto
Ikkil Bay nace de una búsqueda esencial: regresar a la pureza de la naturaleza y a la fuerza primaria de sus elementos. Frente al mar, la arquitectura se concibe como una prolongación del paisaje, donde tierra, agua, luz y brisa dialogan en equilibrio con la intervención humana.
Las viviendas, concebidas como auténticas villas en altura, se abren al horizonte mediterráneo con amplias terrazas que capturan el sonido del mar y la calidez del atardecer. Los espacios interiores fluyen con serenidad, invitando a la contemplación, a la lectura pausada o a la música que acompaña la luz cambiante del día.
La presencia del agua y la vegetación envuelve el conjunto en una atmósfera sensorial, mientras las áreas de bienestar —como el spa y la sauna— prolongan esa experiencia de armonía y cuidado personal. Ikkil Bay no es solo un lugar para habitar, sino un refugio donde arquitectura y naturaleza se funden para ofrecer un estilo de vida en conexión profunda con el entorno y con uno mismo.
