Casa La Ola
MARBELLA CLUB GOLF, BENAHAVÍSEn primera línea de golf en Marbella, esta villa redefine el concepto de lujo contemporáneo a través de una arquitectura elegante y funcional desarrollada principalmente en una sola planta. El proyecto alberga ocho dormitorios en suite, incluido un dormitorio principal de generosas dimensiones, además de cuatro aseos de cortesía. La zona de día se organiza en un amplio salón, comedor y cocina con family room, acompañados de estudio, oficina y sala de juegos infantil, creando un hogar cómodo y versátil.
El sótano completa la experiencia residencial con un exclusivo espacio wellness que integra spa, gimnasio, sauna, hammam, ice bath y ducha termal. También dispone de cine privado, sala de juegos, cave room, bodega y garaje para ocho vehículos. Un ascensor y una escultural escalera de caracol conectan todos los niveles, aportando carácter y sofisticación al conjunto.
En primera línea de golf en Marbella, esta villa redefine el concepto de lujo contemporáneo a través de una arquitectura elegante y funcional desarrollada principalmente en una sola planta. El proyecto alberga ocho dormitorios en suite, incluido un dormitorio principal de generosas dimensiones, además de cuatro aseos de cortesía. La zona de día se organiza en un amplio salón, comedor y cocina con family room, acompañados de estudio, oficina y sala de juegos infantil, creando un hogar cómodo y versátil.
El sótano completa la experiencia residencial con un exclusivo espacio wellness que integra spa, gimnasio, sauna, hammam, ice bath y ducha termal. También dispone de cine privado, sala de juegos, cave room, bodega y garaje para ocho vehículos. Un ascensor y una escultural escalera de caracol conectan todos los niveles, aportando carácter y sofisticación al conjunto.
Concept
Concepto
La vivienda nace como un gesto de conexión entre la topografía natural y el horizonte abierto del mar. Desde la carretera de acceso hasta el hoyo del campo de golf, la arquitectura se desliza suavemente por la pendiente, integrándose en el terreno como si siempre hubiera estado allí. No se impone al paisaje: fluye desde él, se hunde y emerge, dialogando con el verde del golf y orientándose con decisión hacia las vistas al mar.
En su corazón, un gran patio central articula la casa, llevando luz al sótano y abrazando una piscina suspendida que flota sobre la zona wellness, convirtiéndose en el eje simbólico y espacial del proyecto. Otros patios más íntimos acompañan el recorrido de acceso, creando una galería serena que conduce a los dormitorios. Sobre todo ello, una gran cubierta alabeada se despliega como un manto escultórico, abriéndose al paisaje y reforzando la vocación abierta y contemplativa de la vivienda.
