Villa Jaguar
La Zagaleta, BenahavísEl acceso a la parcela se realiza desde el vial público, ascendiendo por una vía interior hasta la plataforma principal donde se sitúa la entrada a la vivienda. El hall, a doble altura, actúa como eje distribuidor horizontal y vertical, integrando patios, escalera, ascensor y aseo. Desde aquí se accede al salón también a doble altura, conectado con biblioteca, así como a la cocina y el comedor. La planta baja alberga dos dormitorios en suite y se abre completamente al exterior hacia terrazas, porches, jardines, zona chill out, barbacoa y piscina infinity.
En planta primera, una pasarela conecta las áreas superiores: el dormitorio máster con baño y vestidores, despacho y dos dormitorios adicionales en suite, además de acceso a una escalera exterior. El sótano, comunicado por escalera y ascensor, se organiza como galería distribuidora hacia garaje, trasteros, lavandería e instalaciones. El resto de la parcela se destina a zonas verdes y acceso rodado al garaje.
El acceso a la parcela se realiza desde el vial público, ascendiendo por una vía interior hasta la plataforma principal donde se sitúa la entrada a la vivienda. El hall, a doble altura, actúa como eje distribuidor horizontal y vertical, integrando patios, escalera, ascensor y aseo. Desde aquí se accede al salón también a doble altura, conectado con biblioteca, así como a la cocina y el comedor. La planta baja alberga dos dormitorios en suite y se abre completamente al exterior hacia terrazas, porches, jardines, zona chill out, barbacoa y piscina infinity.
En planta primera, una pasarela conecta las áreas superiores: el dormitorio máster con baño y vestidores, despacho y dos dormitorios adicionales en suite, además de acceso a una escalera exterior. El sótano, comunicado por escalera y ascensor, se organiza como galería distribuidora hacia garaje, trasteros, lavandería e instalaciones. El resto de la parcela se destina a zonas verdes y acceso rodado al garaje.
Concept
Concepto
La casa surge como un acto de conquista serena sobre la colina que la acoge, desplegándose hacia el horizonte con una panorámica de 180 grados sobre el mar. No se posa simplemente en el terreno: lo recorre, lo interpreta y lo transforma en arquitectura, estableciendo un diálogo constante entre altura, paisaje y horizonte.
En su interior, un gran salón-hall a doble altura se erige como el auténtico corazón de la vivienda. Una imponente escalera de caracol asciende como pieza escultórica, acompañada por una pasarela suspendida que cruza el vacío central sobre un estanque y una zona ajardinada, introduciendo naturaleza, reflejos y luz en el espacio principal.
Una secuencia de patios articula el programa, separando y a la vez conectando las áreas de día y de noche. Estos vacíos construidos generan un delicado equilibrio entre apertura y recogimiento, creando ámbitos de semiprivacidad y reforzando una intensa conexión entre interior y exterior, donde arquitectura y paisaje se funden en una misma experiencia espacial.
